
Aunque resulte utópico en este mundo superficial en el que vivimos, debemos aprender cuanto antes a valorar lo que tenemos en el momento presente. No vale esperar al futuro para perderlo y darnos cuenta que eso que se nos ha ido era lo que de verdad queríamos - sean amistades, socios en un negocio o parejas -. Por "suerte", este problema no es aplicable a gran parte de la población, ya que por diferentes motivos, la capacidad de elección de la mayoría de personas es deficiente o prácticamente nula - falsas amistades, negocios que acaban con las partes enfrentadas en juicios, o separaciones de parejas estables o matrimonios -. Este problema está motivado en cierto modo - ya que el mayor porcentaje de culpa la tiene quién elige, ya sea por educación, las falsas expectativas que te creas de lo que ves, factores culturales, o que eres demasiado inocente... - porque el abanico del cual seleccionamos lo que creemos que es bueno para nosotros se encuentra realmente podrido. Por desgracia, y muy realmente, apenas queda gente por la que poner la mano en el fuego no sea una quemadura asegurada. Pero, ¿qué pasa cuando hemos elegido correctamente y hemos actuado mal con lo que tanto nos costó encontrar? A veces, la vida nos da segundas oportunidades y podemos corregir y mejorar aquello que en su momento hicimos mal. Pero como es normal, al ser nosotros humanos mediocres, la mayoría de las veces lo empeoramos. Debemos aprender a saber qué es lo que queremos y darle el trato que se merece desde un principio, aunque tal vez esta sea la lección pendiente del Hombre. Además de no saber escoger correctamente lo que es bueno y malo para nosotros, somos los únicos animales capaz de destruir lo que es nuestro, aunque lo amemos de verdad. Si podemos odiar lo que hemos amado, me da miedo pensar qué se puede llegar a sentir por todo eso que nos es indiferente. Y pánico me da pensar la facilidad con la que la incapacidad para saber escoger lo que nos es mejor en la vida se encuentra cara a cara con ese porcentaje tan gigante de malas o pésimas posibles elecciones que hay en nuestro entorno. Y tal vez ese sea el problema. La comodidad y el conformismo deben dejar paso al "NO", al "no quiero lo que hay, buscaré en otro lugar", al "mejor solo que mal acompañado"... porque aunque la soledad hunda a más de uno, más te puede hundir una mala elección.
Yo soy un tipo de apariencia humilde y sencilla. Nada me diferencia del montón medio de individuos de esta sociedad. Ni falta que me hace. Solamente voy a pasar por tu vida una vez. Si lo que hay está a la altura de lo que ofrezco, mis incansables pasos girarán en torno a tí eternamente. Si lo que veo resulta vacío, pasaré de largo para siempre. Si hay algo de lo que estoy completamente seguro en esta vida... es que las personas no cambian jamás. Sé quién soy y lo que puedo aportar a la existencia de quienes me rodean. Me ofreceré sigiloso, cauto, sin mostrar un relativo interés ni aparentar ser distinto al resto. Ni quiero, ni necesito resaltar. Apareceré entre la multitud como un peón más y dejaré que seas tú el que demuestre capacidad de elección. No voy a esforzarme en demostrar nada a nadie, y menos a quién prefiera equivocarse una y otra vez empeñado en creer que lo que agrada a sus ojos agradará a su corazón. No voy a mostrarle la luz a quién prefiera entrar en un callejón sin salida. Solamente tengo en mente rodearme con ese ínfimo grupo de personas que ven más allá de lo que le muestran sus ojos, los que miran con su entendimiento y experiencia. Quienes carezcan de esto último, no me interesan, no puede aportarme nada ni me harán crecer ni madurar, ya que por el lugar en que se encuentran en la vida, caminé yo hace muchos años, y aprendí por el camino, pasito a pasito, lo que ellos tal vez no vean jamás. Porque yo nací con la capacidad de aparentar ser mediocre, no para serlo. Es por todo ello por lo que no vas a tener una segunda oportunidad a mi lado. El perdón, así como las segundas oportunidades, lo da Dios, y yo soy un simple mortal... rodeado siempre de personas que saben lo que quieren. Aprendamos a valorar lo que queremos, luchemos por ello, y obviemos lo que no necesitamos sin hacer el menor aprecio.

Mmm sere sincera, sólo he leído las 20 primeras líndas pero es que desde el móvil es complicado. Una pregunta, ¿tú me seguías en fotolog? Es que me suena tu cara. Saludos
ResponderEliminar:)
EliminarHola, perdona por contestarte ahora, pero había olvidado por completo esto. Sí, era yo :) Que por cierto, no puedo entrar a mi Fotolog porque no me reconoce la contraseña! :O
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