Os cuento algo increíble. Aviso antes de nada que lo que me acaba de pasar no lo he entendido ni yo mismo. Me ha ocurrido hace tres horas y algo. Narro.
Eran sobre las doce de la noche y estaba solo en casa. Encerrado en mi habitacion jugando al Call Of Duty me encontraba, cuando de repente escucho un ruido extraño en el pasillo. "Imposible, estoy solo", pensé. Armado de valor me voy para la puerta y un poco asustado la abro, observando como la luz del pasillo estaba encendida. Así que me quedo super pillado y digo... "pero si yo tenía todas las luces apagadas...". Total, que cojo y me pongo a dar vueltas por la casa comprobando la entrada, las ventanas, el lavadero, las terrazas cerradas a cal y canto y nada me hace sospechar que hubiera algo raro en todo aquello. Dejo todo encendido por si tenía que ver algo pero nada me inquieta. Total, que me quedo mas tranquilo, pensando que tal vez el ruido fue provocado por algún vecino o algo, y que la luz sin querer me la habría dejado yo encendida. Así que ni corto ni perezoso regreso a mi habitacion, abro la puerta tan campante y me veo encima de mi puta cama -y el edredón nuevo- una cagada de perro. Tal cual. "Eso sí que no lo he puesto yo ahí", pensé. Ni eso, ni nada, ¡qué coño!. Así que me altero, se me sube la sangre a la cabeza, me pongo colorado y... me calmo mientras respiro profundamente. Está la casa cerrada y no ha podido entrar nadie, así que... ¿de dónde leches ha salido eso? Yo ya hipocondriaco perdido, pienso... "voy a llamar a la policía y explico esto, y que revisen lo que sea y que quede constancia de todo y así me quedo más tranquilo que nada". Así que cuando cojo el inhalambrico para llamar escucho como DESDE MI PROPIA CAMA salen unas pequeñitas risas, pero muy extravagantes. Cagado de miedo pego un bote que me he cagado vivo y se me ha caido el teléfono. Me tranquilizo y digo... "a ver, a ver, aqui no hay nadie, estoy yo solo, y hoy no has tomado drogas". Me calmo, y pienso nuevamente... "voy a mirar debajo de la cama". Pero no esperando encontrar a nadie ni nada, sino por quitarme la esquizofrenia que me ha poseido esos momentos. Ni corto ni perezoso me agacho, sudando ya del mal rato, y ¿qué es lo que veo? pues nada más y nada menos que un puto perro negro. Un caniche, a más señas. Por la puta cara acurrucado mirándome con cara de asustado. " ¡Pero si yo no tengo perro!". No podía ser, todo cerrado y que haya un maldito caniche debajo de ella... No me queda otra que calmarme poco a poco, sabiendo que esto es muy raro y que tenía que averiguar: primero, por donde había entrado el animal, como había hecho ruido en el pasillo, como había encendido la luz y como había defecado sobre mi casa para acto seguido esconderse debajo. Así que le hago unos pequeños gestos para que salga de debajo y me hace caso. Obedece, sin más. Poco a poco sale cabizbajo de debajo de la cama y se pone sentado enfrente de mí. Me quedo mirándolo y el me mira. Nos miramos, para ser mas exacto. Me daban ganas de preguntarle cómo había pasado todo esto, pero la diferencia de lenguaje imposibilitaba la comunicación. Como lo ví tan raro, decidí ponerme a buscar por la casa algun hueco por donde hubiera podido entrar. Así que de nuevo enciendo todas las luces de la casa, me pongo a mirar, y el perro que no se separa de mí. Y cuando voy llegando a la cocina, empieza el perro a correr, se va al lavadero, y como por arte de magia... desaparece... !Pero si en lavadero no tiene salida¡ ¡La ventana esta cerrada! !tiene rejas ¡ Total que analizo la situación y pienso.. "¿donde coño esta el perro? Miro en el congelador, lavadora, secadora... y NADA. Hasta que a los 30 segundos escucho un ladrido lejano... y ... !no puede ser¡ Me asomo a la ventana del lavadero ( vivo en un ático ) y me veo al perro abajo, en la calle, mirando para arriba, con la lengua fuera respirando algo cansado y tan pancho. Imposible de creer. Vamos, aún tengo los pelos de gallina al recordar lo que ha pasado. Y que no encuentro solucion al enigmam, joder. Pero si llamo a la poli se van a reir de mi persona... En fin, que cuando parece que todo ha pasado, y despues de ojear mil veces el lavadero y la cocina, me voy para mi habitacion... y cuando llego... la mierda del perro no está sobre mi cama. Antes de entrar en mi habitacion en sí, hay un pasillito dentro de esta, a modo de vestidor con dos armarios y unos espejos. Pero claro, desde ahí veía la cama y no estaba la cagada. Voy entrando parsimoniosamente en lo que es ya la "estancia" de mi habitaciín y me veo, por la puta cara, sentado sobre mi silla de director, un chimpacé africano, con toda la boca llena de mierda de perro - sobretodo entre los dientes - y en los labios y me dice ( en PERFECTO ESPAÑOL )...- ¿Que esperabas? Tenía hambre y el perro no me dejaba ir a la cocina. Acto seguido salgo corriendo de mi habitacion, me encierro en el despacho de mi padre, echo la llave de la puerta blindada de acceso a ella y cierro las ventanas y persianas... y desde aquí os estoy escribiendo ahora mismo... en este preciso instante. Si alguien conoce mi dirección ¿podría llamar a la policia? No tengo teléfono aquí y el móvil me lo he dejado en mi habitacion con ese puto mono dentro.Y si puede ser......
ALGUIEN ME EXPLICA QUE ESTA PASANDO ?????
En la variedad está el gusto
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